Peter Federico, cuando el racismo en el fútbol viaja en todas las direcciones | Fútbol | Deportes
Cuando Peter Federico saltó al campo al final del Valencia-Real Madrid, un cruce de caminos entre los dos clubes que se lo reparten, Mestalla ya se había inflamado. La afición llevaba 73 minutos pitando y llamando tonto a Vinicius. Y el brasileño, además de alzar el puño tras el 2-1, como Tommie Smith y John Carlos en el podio de los Juegos de México 68 con el gesto del black power, ya hacía tiempo que interactuaba con la hinchada de Mestalla y hasta había visto el color amarillo de la tarjeta de Jesús Gil Manzano por una entrada a destiempo…
