domingo, junio 23

Semifinal del Mundial: el pie de España contra la cabeza de Suecia | Mundial fútbol femenino 2023

Las jugadoras de la selección, en el penúltimo entrenamiento antes de medirse con Suecia.Pablo García/RFEF (EFE)

España se define por el pase y la posesión, por cuidar a la pelota hasta encontrar la fisura definitiva en la zaga rival. Suecia prefiere correr y las segundas jugadas, también castigar con la estrategia a balón parado, hasta ahora su mayor tesoro porque ocho de sus 11 tantos en el torneo han llegado así. O, lo que es lo mismo, el 72,7% son en esa suerte. Choque de estilos en Eden Park, en las colinas de Auckland, toda una semifinal de un Mundial.

Durante estos días, el cuerpo técnico de España ha trabajado mucho con las sesiones de vídeo, desmenuzando las jugadas de laboratorio del rival, preocupados por los centímetros, también por la bota de Jonna Anderson y la frente de Ilestedt, que suma cuatro goles, todos para ponerle el lazo a un córner. Uno frente a Sudáfrica y dos contra Italia, y uno más ante Japón. “Uno de nuestros puntos fuertes es el juego a balón parado. Es parte del juego, es algo que podemos trabajar mucho y es una posibilidad para ganar el partido”, señaló Peter Gerhardsson, seleccionador sueco, consciente de que tienen el mejor registro en los saques de esquina en el Mundial, pues en 36 lanzamientos ha hecho cinco dianas. O, lo que es lo mismo, uno de cada siete (13,9%) acaban en la red. “Sus fortalezas son obvias. Es un equipo tremendamente potente en lo físico, en las acciones a balón parado es sumamente eficaz y su potencia en transiciones ofensivas le hace muy peligroso. Tengo claro que nos exigirá la mejor versión para ganar, pero somos España y nuestro juego es reconocible; no nos moveremos de nuestro guion”, replicó Vilda.

Resulta que tampoco hay un equipo que acumule tanto la pelota entre sus botas ni de tantos pases, fútbol hecho con molde de raíces cruyffistas. “España mantiene muy bien la pelota, la llevan desde su área a la rival, y cuando pierde el balón, lo recupera rápido. Así que queremos ejercer la presión porque si tenemos éxito el partido será de transiciones”, convino Gerhardsson, que ya ha llevado a cuatro semifinales de forma consecutiva a su equipo en los grandes torneos (Mundial 2019, Juegos Olímpicos 2021 y Eurocopa 2022, además de ahora), todavía sin un laurel. Ocurre, en cualquier caso, que España nunca ha superado a Suecia en los enfrentamientos directos, hasta ahora tres empates y dos derrotas. “No haber ganado a Suecia es una motivación más. Siento que ellos quizá tienen más la obligación, pero para nosotros es una oportunidad”, deslizó Vilda, que destiló mucha confianza en sus posibilidades.

Explica el seleccionador español que su equipo está tan preparado como redondo por las cualidades de sus futbolistas, también por las experiencias pasadas. “Yo sí que pensaba que podíamos llegar a las semifinales de este Mundial porque en los partidos que perdimos en la pasada Eurocopa y Mundial, ante Inglaterra y Estados Unidos, sentí y vi que fuimos superiores”, aclaró. Y amplió: “Ante Holanda no les vi bajar el brazo o tener dudas en los momentos complicados. Creo que este equipo se ha sobrepuesto a muchas adversidades en este Mundial y en el pasado”. Se refería, entre otras cosas, al enredo que se produjo cuando 15 jugadoras renunciaron en octubre a la selección por discrepancias con la federación y el técnico, pues entendían que faltaba profesionalidad.

“Quiero poner en valor el apoyo y respaldo del presidente Luis Rubiales porque sin eso no estaríamos aquí. Él reaccionó con valentía, apostó por mi cuerpo técnico y por mí”, se soltó el técnico por una vez, siempre reacio a hablar del tema. Y agregó: “Viendo el presente, en este grupo hay mucha unión, buen rollo, ganas de competir, profesionalidad, ambición… En estos dos meses, ha habido compromiso absoluto por cada entrenamiento, por coger hasta la última palabra de cada charla”. Así se ve en el campo, en los festejos por los triunfos, en los lloros y los abrazos tras el duelo de cuartos, en las piñas a pie de césped. Así lo explicó Jennifer Hermoso: “No recuerdo el pasado. El equipo está motivado y seguro de sí mismo. Claro que hay nervios porque de lo contrario sería que algo no va bien. Hay que sentirlo con ganas, pensar en llegar a la final, que solo de pensarlo se me ponen los pelos de punta. España saldrá con más ganas que nunca”. Y Vilda remató: “Si damos una buena versión, ganamos el partido”. O, también, si el pie puede con la cabeza.

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