jueves, mayo 23

Prohibidos en los recintos deportivos los símbolos relacionados con el conflicto entre Israel y Palestina | Baloncesto | Deportes

Estadios de fútbol, canchas de baloncesto y recintos deportivos varios deben ser si no neutrales, acríticos. Especialmente con el conflicto entre Israel y Palestina desde la escalda de tensión en la Franja de Gaza. Así lo dicta una normativa de obligado cumplimiento para, por ejemplo, los clubes de LaLiga u otros equipos en competiciones nacionales e internacionales. El FC Barcelona anunció este viernes, horas antes del partido de la Euroliga entre el equipo azulgrana y el Bayern Múnich, que prohibirá, “como medida excepcional y extraordinaria”, a partir del choque europeo, y en todos los partidos oficiales que se jueguen en el Estadio Olímpico, el Palau Blaugrana y en el estadio Johan Cruyff, “la exhibición de cualquier simbología, pancarta, texto o elementos que hagan referencia o puedan vincularse objetivamente con el conflicto entre Israel y Hamás, así como las propias banderas de Israel y Palestina”.

Explica la nota del club, enviada por el Espai Animació, que con motivo del conflicto entre Israel y Hamás, “se han acordado emprender algunas acciones en materia de seguridad en todo el Estado español, que afectan a los eventos deportivos de fútbol y baloncesto”.

El coordinador de Seguridad de los Mossos trasladó por la mañana al Barcelona la instrucción, “de obligado cumplimiento por parte del director de Seguridad del club”, que se ha determinado de manera coordinada con la Organización Nacional del Deporte. El club azulgrana difundió el mensaje a todos los grupos de animación del club, para que se abstuvieran de acudir al Palau con los símbolos prohibidos.

Ocurrió algo similar el miércoles en la Fonteta de Valencia, en la que jugaba el Maccabi de Tel Aviv, un partido al que acudió mucho menos público que habitualmente en los partidos de la Euroliga, entre otras cosas por las estrictas medidas de seguridad en los accesos, que provocaron largas colas. Sin embargo, en la cancha valenciana se exhibió una bandera de Israel en las gradas.

El pasado domingo, antes del partido entre el Eibar y el Huesca de Segunda División, la seguridad privada de Ipurua expulsó a un aficionado por portar y exhibir una bandera palestina, una acción por la que la Ertzaina ha iniciado diligencias para sancionar al espectador. El hombre se ubicaba en la tribuna norte y en un principio fue la seguridad privada del feudo azulgrana la que reclamó que retirase la bandera. Ante la negativa del aficionado, se avisó a la Ertzaintza, quien abrió un expediente amparado en la Ley del Deporte.

De hecho, el Eibar no hizo más que obedecer a la circular recibida por todos los clubes de Primera y Segunda División el pasado viernes, algo que han confirmado a EL PAÍS varios equipos de la Liga, y remitida por la Liga de Fútbol Profesional, en la que se apunta que, “debido a los conflictos internacionales activos, os recordamos el contenido de la Circular 5 de la Temporada 21-22 que entre otros apartados dice: ‘En el interior del recinto deportivo podrán exhibirse expresiones de apoyo al club en el ámbito deportivo, sin que sea lugar para pancartas o elementos análogos o similares de carácter comercial, político, social, religioso o reivindicativo en cualquier sentido, ajenos al deporte”.

LaLiga no considera símbolos políticos los oficiales del Estado, las Comunidades Autónomas, Comarcas y Ayuntamientos, así como las combinaciones de éstos entre sí, o con los colores principales o el escudo del Club. LaLiga solicita “a los Directores de Seguridad la estricta aplicación de esta Circular, que es de obligado cumplimiento para todos los clubes”.

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