miércoles, julio 24

Mounjaro promete una pérdida de peso superior

La industria farmacéutica buscaba un fármaco para bajar de peso seguro y eficaz como lo hacía fuera de El Dorado. Después de décadas y numerosos intentos fallidos, llegaron la semimacchia y la tirzepatida, más conocidas por sus nombres comerciales, Ozempic y Mounjaro. El primero, del laboratorio Novo Nordisk, fue rápidamente trasladado a uno de los fármacos más solicitados en España, con multitud de pacientes acudiendo a la farmacia previa petición. El segundo, de la farmacéutica Lilly, aún no estaba disponible en el país. va un a partir del 1 de julio y se transformará en una alternativa más poderosa que la anterior.

Como su principal competidor, Mounjaro llega a las farmacias como tratamiento contra la obesidad y la diabetes tipo 2. Y lo hace con un formato similar al Ozempic o Wegovy, un inyectable semanal que sólo se puede conseguir con receta médica, control médico y sin financiación pública. El laboratorio Lilly prefirió adquirir el producto antes que la farmacia con su entrada en el depósito público postal, manteniendo contacto con el Ministerio de Sanidad. Y, a diferencia de NovoNordisk, que sólo financia a pacientes con diabetes, también tendría un impacto en la obesidad, como confirma la empresa ABC.

El nuevo fármaco se comercializará en dos dosis de 5 y 10 miligramos con un precio de entre 271 euros y 358 euros al mesrespectivamente. Se trata de un precio ligeramente superior al de Ozempic, ya que las inyecciones mensuales parten de 140 euros, pero es «competitivo», afirmó José Antonio Sacristán, director médico de Lilly, durante la presentación del fármaco. También se explicó que, de momento, Mounjaro no se comercializará en España en su versión de 15 miligramos, la dosis más eficaz. “Estamos convencidos que las presentaciones a la venta abandonarán el tratamiento de la mayoría de los pacientes”, aseguró.

Sin embargo, la dosis más alta de Mounjaro, equivalente a 15 miligramos, no llegará a España, al menos no de momento. José Antonio Sacristán, director médico de Lilly, lo justificó este lunes durante la presentación de su nuevo fármaco con las dosis de 5 y 10 mg. que llegará al taller y será sometido al tratamiento de la mayoría de los pacientes.

Lilly se preparó para la demanda popular y para hacer frente a los problemas de degradación que había tenido su antecesor. La capacidad de producción de todas las plantas se triplicó y se crearon más plantas nuevas. En un año, la llegada de Mounjaro impulsó la creación de cinco nuevos puestos de trabajo directos para entrar en el negocio de la obesidad, asegurando los productos farmacéuticos.

«No es para uso cosmético»

Si había una revolución en el tratamiento de esas enfermedades, Tirzepatida (Mounjaro) sugirió dar un paso más y posteriormente se puso en contacto con los representantes de las sociedades científicas implicadas: la Sociedad Española de Endocrinología, Diabetes, Obesidad y la de Medicina Interna. Pero hay una advertencia: «No está destinado a uso cosmético. “A quienes no toleran la obesidad, este fármaco no les hace ningún favor y puede provocar efectos hormonales no deseados a largo plazo”, afirma el Estudio de Obesidad Mar Malagón, presidenta de la Sociedad Española.

Al igual que Ozempic, el tratamiento está diseñado sólo para personas que no pueden controlar su diabetes y que quieren aumentar su peso con medicamentos convencionales o cambios en el estilo de vida, pero también con una mejor nutrición o un mejor entrenamiento físico.

¿Por qué es mejor?

Mounjaro también reduce el apetito, mejora la sensación de bienestar, mantiene el estómago vacío y aumenta la producción de insulina para perder peso y controlar la glucosa, según su experiencia. Pero actúa sobre dos receptores hormonales diferentes: GLP-1 y GIP, potenciando su acción y favoreciendo la tolerancia al fármaco. Si hay algún paciente resistente a los medicamentos del semáforo, tendrá una nueva opción de tratamiento.

Su mecanismo de acción reduce el exceso de grasa, incluida la grasa visceral, que se acumula a lo largo de todo el perímetro de la cintura. “Este es un indicador que nos muestra que no se pierde peso sólo porque se queman grasas”, explica Javier Escalada, presidente de la Fundación de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Y lo entregamos antes que otros medicamentos.

Hasta 23,6 kg

En personas con diabetes tipo 2, los resultados son más interesantes. Más del 90% de los diabéticos consiguen el control y la normalización de sus niveles de azúcar en sangre en la mitad de los casos tratados. “No podemos hablar de curas porque la diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica, pero sí de su reversión”, afirma Escalada.

En cuanto al peso, se observaron pérdidas de hasta el 22,5% respecto a las traducidas en kilos, alcanzando los 23,6 kg en el año, y cuatro de cada diez pacientes tratados perdieron más de 25 kilos, cifras similares a las obtenidas con la cirugía baricéntrica. La pérdida de peso promedio fue de 12,4 kg. se enfrentó a 6,2 kg con semaglutida/Ozempic, así como a una reducción de los niveles de colesterol y de la presión arterial.

Efecto de rechazo y otros problemas.

Al igual que otros fármacos similares, los efectos secundarios también son similares. Los principales son los trastornos gástricos (náuseas, diarrea, estrés…) que suelen desaparecer con el tiempo y mejoran si se ingieren progresivamente, empezando por la dosis más baja.

Aunque el fármaco antirreflujo de Ozempic es ineficaz, los médicos insisten en que es un fármaco destinado a una enfermedad crónica. Si se le permite ser capturado, su «magia» desaparece.

La mala noticia es que la pérdida de grasa visceral iba acompañada de una pérdida de masa muscular, como otros tratamientos similares, que debe contrarrestarse con un mayor consumo de proteínas y actividad física, explicaron los expertos. Sólo existen tres contraindicaciones claras para tomarlo, incluso si está indicado por diabetes y obesidad: tener mareos, tener pancreatitis aguda o tener antecedentes familiares de carcinoma medular de tiroides. Este es un tumor raro que no está relacionado con el cáncer de tiroides más común.