miércoles, julio 24

Mossack: “No estoy contento con el veredicto, pero estoy satisfecho”

Tras la absolución de los 28 acusados ​​en el caso Papeles de Panamá, el socio de Mossack Fonseca, Jürgen Mossack, hizo declaraciones en una conferencia de prensa en las que dijo que la decisión pone fin a una larga pesadilla.

“Muchos sufrieron problemas de salud y uno de ellos, mi compañero y amigo Ramón Fonseca Mora, falleció”, dijo Mossack con la voz quebrada, visiblemente emocionado al recordar a su amigo, quien murió el 8 de mayo de 2024, antes de que se dictara sentencia.

En la mesa principal había una fotografía de Fonseca Mora, como homenaje póstumo.

Mossack dijo que aunque el veredicto no le trajo alegría, sí le dio satisfacción: «El veredicto no me hace feliz, pero sí me satisface porque fue bien razonado y escrito, y me siento orgulloso».

“Nos despertamos de una pesadilla”, continuó Mossack, refiriéndose a un caso que duró ocho años y comenzó con una acusación que, según él, nunca debió haberse presentado. “Cuando te despiertas de una pesadilla, no te despiertas feliz, te despiertas con los recuerdos de lo que sucedió en el sueño. Y lo que hemos pasado ha sido largo y doloroso”.

Dijo que durante este proceso muchas personas, especialmente los empleados de la empresa, sufrieron mucho. No sólo perdieron sus empleos, sino que también tuvieron dificultades para encontrar nuevos empleos debido a su vinculación con la empresa.

Cuando se le preguntó sobre posibles acciones legales, Mossack dijo que no estaba descartado, pero que aún no era momento de pensar en ello.

Sus abogados defensores también hablaron sobre el arduo proceso que enfrentaron a lo largo de los años, incluyendo tener que buscar pruebas en el extranjero para demostrar la falta de causa.

«Les dije que no se preocuparan, que ellos saldrían de esta, porque aquí no hay lavado de dinero. Me tomó ocho años demostrar que efectivamente no hubo lavado de dinero», dijo Guillermina McDonald, representante legal.

Por su parte, Raquel Fonseca, hija de Ramón Fonseca, expresó su profundo pesar por la situación, pero afirmó con firmeza que este tipo de casos no deben repetirse.

“Ninguna familia más debería pasar por esta pesadilla. Nosotros, los colaboradores de Mossack Fonseca, hemos vivido estos ocho años. Aunque estamos despertando a una nueva realidad, las heridas nunca sanarán. El precio de la inocencia fue la paz de cientos de familias y la vida de mi padre, un gran hombre, abuelo, amigo y compañero”, afirmó Raquel Fonseca.