Boeing anunció que ha realizado importantes mejoras en la calidad de producción del 737 Max, a pesar de los recientes cambios en sus procesos de fabricación. Esta declaración sigue a un incidente ocurrido en negro, cuando uno de estos aviones perdió un panel durante un vuelo de Alaska Airlines. Afortunadamente no hay tumbas heréticas, pero el accidente ha generado nuevas preocupaciones sobre la calidad de los aviones Boeing, más de cinco años después de dos accidentes mortales.
En respuesta, Boeing implementó una serie de cambios destinados a mejorar la calidad y seguridad de sus aviones. Estos cambios incluyen ampliar la capacidad de los empleados, simplificar planes y procedimientos y reducir los defectos de los proveedores. La ejecutiva de Boeing, Elizabeth Lund, compartió más detalles sobre cómo el 737 Max salió de la planta sin que cuatro críticos expusieran uno conocido como parte superior de la puerta.
Uno de los principales cambios que Boeing introdujo a partir de enero requirió inspecciones más estrictas en los cargadores de los aviones 737 Max antes de enviarlos a Renton, Washington, para su ensamblaje final. Estas carrocerías son fabricadas en Wichita, Kansas, por Spirit AeroSystems, proveedor que Boeing está en proceso de adquirir. Este nuevo requisito ha supuesto una reducción significativa de los defectos graves que requieren reparación en la fábrica de Boeing, según Lund.
Lund, vicepresidente senior de calidad de la división de aviación comercial de Boeing, dijo que las inspecciones de proveedores también permitieron a Boeing acelerar la producción del 737 Max una vez que las carrocerías llegaron a la fábrica. Sin embargo, la compañía está produciendo menos aviones de lo esperado gracias a que la Administración Federal de Aviación (FAA) limitó el ritmo de producción desde el accidente nocturno.
«Hemos mantenido nuestra presencia con el proveedor, asegurándonos de que las piezas estén perfectas antes de enviarlas, las inspeccionamos todas, las reelaboramos todas y luego enviamos las piezas», explicó Lund. «Los beneficios han sido realmente enormes».
El accidente de enero fue un nuevo golpe a la reputación de Boeing, seguido de dos accidentes de aviones Max 8 en 2018 y 2019 que mataron a 346 personas y llevaron a una prohibición mundial del Max que duró unos 20 meses. La aeronave informó sus vuelos a finales de 2020.
Aunque Boeing había asegurado a los reguladores, las aerolíneas y el público que había implementado cambios radicales para mejorar la calidad y la seguridad después de accidentes anteriores, el accidente de enero y la información de empleados actuales y anteriores sobre mano de obra deficiente y malas decisiones de gestión sugirieron que los cambios no eran suficientes.
Lund señaló que la crisis anterior obligó a Boeing a reformar sus prácticas de ingeniería, pero el reciente accidente requirió mejoras en el proceso de fabricación.
«El incidente nos dio la oportunidad de analizar un área diferente», indicó Lund.
Cuando el vagón de aviación implicado en el vuelo dorado llegó a la fábrica de Boeing en el verano de 2023, se encontró con cinco remaches que no cumplían con las especificaciones. Durante el proceso de fabricación, Boeing y Spirit descubrieron cómo solucionar el problema. Al final decidí reponer los restos, pero los trabajos en el avión ya estaban casi terminados.
Lund describió que el panel había sido eliminado para asegurar delitos más graves, pero nadie documentó su eliminación. Posteriormente, un equipo preparó el avión para la salida, cerrando el panel sin saber que era necesario reponer los cuatro pasadores que estaban sujetos a la puerta, ya que no se había registrado ningún documento. El panel se mantuvo durante aproximadamente 500 horas antes de alcanzar una altitud de aproximadamente 16.000 pies.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, que está investigando el accidente, criticó a Boeing por no documentar adecuadamente la retirada desde lo alto de la puerta. La FAA también instó a la empresa a realizar cambios importantes para mejorar la calidad.
Entre otros aspectos destacados, Lund citó una mayor capacidad para nuevos empleados antes de que comiencen a trabajar en aviones y una mayor capacidad en la fuerza laboral. Boeing envió a más de 160 formadores laborales, incluidos mecánicos veteranos y entusiastas, para ayudar a los nuevos empleados.
Además, Boeing está acelerando sus esfuerzos para simplificar una serie de aeronaves y procedimientos. La empresa incrementó las inspecciones y el seguimiento interno, y puso un énfasis renovado en lograr que los trabajadores expresaran abiertamente sus inquietudes, lo que generó miles de nuevos comentarios y asesoramiento de mayor calidad.
Boeing también ha buscado reducir el trabajo externo
conocido como “trabajo de rutina”, que puede aumentar el riesgo de errores y causar otros problemas. La compañía ha impuesto requisitos más estrictos que deben cumplirse antes de que los aviones puedan avanzar por la línea de producción. Según Lund, estos y otros cambios han ayudado a reducir la cantidad de trabajo requerido en más del 50%.
Además, Boeing ha intensificado el seguimiento y las inspecciones internas para garantizar que todos los procesos se informen en la carta y que cualquier anomalía se detecte y corrija de inmediato. Este esfuerzo proactivo permitió a la empresa no solo identificar problemas potenciales antes de que se convirtieran en incidentes graves, sino también implementar mejoras continuamente.
Lund también demostró la importancia de la comunicación abierta entre los empleados. Boeing ha creado canales adicionales para que los trabajadores informen de sus inquietudes y sugerencias sin temor a recibir respuestas. Este enfoque ha generado un aumento significativo en la cantidad de comentarios y recomendaciones principales, lo que ha ayudado a elevar los estándares de calidad en toda la cadena productiva.
La compañía reconoce que todavía queda mucho trabajo por hacer para restablecer la plena confianza en el 737 Max. Sin embargo, los esfuerzos actuales reflejan un compromiso continuo con la seguridad y la calidad. Boeing ha decidido comprender los errores que ha cometido e implementar cambios significativos que garanticen la seguridad de sus aviones y la confianza de sus clientes.

