lunes, julio 15

Jenni Hermoso:“Me sentí vulnerable y víctima de una agresión” | Fútbol | Deportes

“Me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista y sin ningún tipo de consentimiento de mi parte”, subrayó Jennifer Hermoso en un comunicado en su cuenta de Twitter. Acto seguido, añadió en negrita: “Sencillamente no fui respetada”. Como si no hubiese sido demasiado explícita la imagen que medio planeta había visto por televisión, la máxima goleadora de la historia de La Roja se vio obligada a denunciar que las palabras del presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, “explicando el desafortunado incidente” son “categóricamente falsas y parte de la cultura manipuladora que él mismo ha generado”. Y siguió: “El beso no fue consentido ni de mi agrado”. “¿Un piquito?’, le pregunté. ‘Vale’, me contestó”, había declarado el dirigente.

La pasada medianoche, la federación difundió un comunicado para desmentir las declaraciones de la futbolista en las que ella negaba haber alzado en brazos a Rubiales durante la celebración. “En ningún caso busqué alzar al presidente”, declaró ella. La federación aporta cuatro fotografías en las que se aprecia el cuerpo de él suspendido en el aire durante el abrazo a la jugadora. También anuncia acciones legales contra el sindicato Futpro, que representa a Hermoso.

Días antes a la futbolista, según ella misma explicó, se la había intentado convencer de “realizar una declaración conjunta para rebajar la presión sobre el presidente”. La presión, en cualquier caso, no solo fue para Hermoso. “La RFEF presionó a mi entorno (familia, amigos, compañeras, etc) para que diera un testimonio que poco o nada tenía que ver con mis sensaciones”, prosiguió la delantera. “Actitudes como ésta han sido parte del día a día de nuestra selección durante años”, recordó Hermoso, que minutos antes enviaba un comunicado firmado de manera conjunta por todas las campeonas del mundo a las que se sumaron históricas futbolistas españolas.

El fútbol dijo basta en España, unido como pocas veces antes, para desarticular el alegato de Rubiales y manifestar “su firme y rotunda condena ante conductas que han atentado contra la dignidad de las mujeres”. Y, por si no quedaba clara su postura, las jugadoras sentenciaron: “Las firmantes no volverán a la selección mientras continúen los actuales dirigentes”.

No es casual la unión de las campeonas del mundo tras el acoso de Rubiales a Hermoso. La alianza había comenzado durante el Mundial, justamente con Hermoso como una de las protagonistas. Aunque Jorge Vilda lo tratara de esconder, el liderazgo en el vestuario de España era cosa de Irene Paredes, Alexia Putellas y Hermoso. La vieja guardia de La Roja, en el pasado capitanas, ahora relegadas por decisión del entrenador después de que las tres futbolistas apoyaran públicamente a las 15 jugadoras que habían pedido no ser convocadas a la selección. Sin embargo, Vilda se apoyó en la ascendencia Paredes, Hermoso y Putellas para dotar de unión a un grupo frágil tras la división que se había generado después de que Florentino Pérez obligara a las jugadoras del Madrid a no apoyar la revuelta del pasado septiembre.

La foto del Mundial la protagonizaron Hermoso y Putellas, abrazadas en el banquillo tras vencer a Países Bajos. “Siempre han tenido una relación muy especial”, definió Marisa Fuentes, madre de Hermoso, el vínculo entre su hija y Alexia. Más distanciadas en el pasado reciente, Putellas y Hermoso se volvieron a unir en el Mundial. Se subieron al podio final con las camisetas intercambiadas. Hermoso con la de Putellas y viceversa. “Un tributo de la una a la otra. El sentir que esto es parte de nosotras”, explicó Hermoso.

Fue justamente Putellas quien custodió el ánimo de Hermoso estos días en Ibiza, en esas vacaciones pagadas por Rubiales. “Ale es una persona fuerte y es un apoyo para Jenni y para todas”, cuentan desde el entorno de Putellas, que volvió a tomar la palabra tras el Mundial. Para decir basta y para aglutinar a todas, no solo a las campeonas, en torno a un mensaje que resonó alto y claro: “Se acabó”.

“Era el momento de estar todas juntas. No importan las diferencias que podían existir entre nosotras por haber ido o no al Mundial”, explica una jugadora del Barcelona. La alianza tiene dos objetivos. El primero, apoyar a Hermoso. “Todo el mundo está con Jenni, menos algún cromañón”, insiste la misma fuente. La segunda, romper con el poder establecido. “Lo de poner palabras o inventarse una historia para quedar bien, como que no. Espero que toda esta presión sea suficiente. Es imposible que se sostenga”, concluye una de las que firmó la carta.

Las campeonas del mundo crearon un grupo de WhatsApp para planear la estrategia. Algunas ya formaban parte de un antiguo chat con las jugadoras que plantaron cara a Ignacio Quereda en 2015. El plan era unirse en el comunicado colectivo, al margen de lo que cada una se pudiera expresar de manera individual. La primera es salir en apoyo de Hermoso fue, por supuesto, Putellas. Se le sumó Paredes y la siempre beligerante Mapi León: “No ha hecho falta pasar mucho tiempo para ver que lo que se exigía hace unos meses no era una simple pataleta. Las imágenes hablan por sí solas”, expuso la defensa del Barça. No estaban solas. Borja Iglesias, futbolista del Betis, las apoyó y renunció a la selección. También el capitán del Barcelona, Sergi Roberto.

El fútbol defiende al fútbol. El fútbol apoya a Hermoso. Y, como siempre, con Putellas a su lado.

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