miércoles, julio 24

El Barcelona despide a Xavi Hernández | Fútbol | Deportes

El Barcelona despide a Xavi Hernández. Un mes después de que el presidente Joan Laporta compareciera públicamente con el entrenador catalán para celebrar su continuidad en el club hasta junio de 2025, la entidad azulgrana se ha hartado de Xavi. El presidente Joan Laporta se ha reunido esta mañana con el técnico y le ha comunicado que no seguirá en el banquillo azulgrana. Junto a Laporta se encontraban el vicepresidente deportivo, Rafa Yuste, y el director deportivo, Deco, así como los asistentes de Xavi, Óscar Hernández y Sergio Alegre. El desgaste ya no solo era político, sino también futbolístico: no había unión en el mensaje institucional, que no es uniforme, ni el equipo ha encontrado resultados en el campo. Todavía falta definir el impacto económico de la salida del técnico: el coste de despedir a Xavi es de 20 millones. Mal negocio para un club que anda con las cuentas en rojo.

No es este, en cualquier caso, el primer adiós de Xavi. El primero lo decidió él mismo el pasado 27 de enero, cuando aseguró que se iría “al final de la temporada”. “Esto es un desgaste terrible a nivel de salud mental, de estado de ánimo. Soy un tío positivo, pero la energía va bajando, no tiene sentido continuar”, expuso. Pero se arrepintió. “Rectificar es de sabios”, argumentó. Laporta y Deco aceptaron tanto “su adiós” como su “me quedo”. Eso sí, el presidente le preguntó: “¿Confías en la plantilla?”. “Sí”, respondió Xavi el día que pactaron que cumpliría su contrato hasta 2025 en el ático de Laporta. Ya en público, el entrenador explicó: “Me veo con fuerzas y capacidad”.

Pero paradójicamente esa reunión en la casa de Laporta fue el principio del fin. Y algo (de nuevo) cambió en Xavi: pasó de confiar en la plantilla en privado a pedir refuerzos en público. Y la dirección deportiva se molestó. No fueron los únicos. El mensaje más realista y sincero del entrenador del pasado miércoles, en la previa del duelo ante el Almería, irritó al presidente. “El culé debe entender que la situación es muy complicada y que no tiene que ver con la de 25 años atrás. Ahora, el entrenador no puede pedir ‘este, este y este’. El objetivo es cambiar, si no, nos quedaremos igual”, sentenció el entrenador catalán. Una respuesta diferente, según el entorno de Laporta, a la que le había dado en el ático de la zona alta de Barcelona. “Nosotros sí le dijimos que este equipo necesita cuatro refuerzos importantes para competir”, intervienen desde el núcleo duro del entrenador.

No son nuevas las diferencias de criterio entre Xavi y los responsables del club. De hecho, el presidente Joan Laporta nunca estuvo convencido de su contratación. “No tiene experiencia”, justificaba. Sin embargo, en noviembre de 2021, tras despedir a Ronald Koeman, llegó Xavi para tomar las riendas del equipo. En un principio, el técnico aspiraba a una función de mánager que le otorgara el control de diferentes áreas del primer equipo. No se le permitió. Logró, en cualquier caso, confeccionar un cuerpo técnico a su medida, protegido por su gente de máxima confianza aunque sin ningún perfil potente a su lado.

Pero Xavi, de entrada, funcionó. Primero como escudo, luego como entrenador: segunda posición en LaLiga en la temporada 2021-2022, campeón en la 2022-2023. “Fue prácticamente un milagro haber quedado segundos en la primera temporada”, celebraban desde el staff técnico. Ya sin las palancas, el verano pasado el equipo campeón no pudo salir al mercado con fuerza. La única adquisición fue la de Oriol Romeu (3,4 millones). Xavi no protestó, al contrario. El problema fue que el Barcelona se desinfló en el campo, sin nada que celebrar desde que el PSG lo borró de la Champions, el Madrid de la Liga y el Athletic de la Copa del Rey. Antes, en enero, ya habían caído en el clásico de la final de la Supercopa.

Y los directivos contrarios a la continuidad de Xavi le preguntaron a Laporta: “¿Este equipo será mejor la temporada que viene si Xavi continúa? Bueno, entonces no tiene sentido que siga”. Un cambio de guion más en el Barcelona. El último para Xavi. Uno más para Laporta.

Xavi es la tercera leyenda que fulmina el presidente desde que regresó al club en 2021. Primero fue Messi; después, Koeman; ahora, Xavi.

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